El chorlito nevado comparte con la comunidad las playas donde anida, pero sus huevos y crías enfrentan riesgos constantes. Con monitoreo, cercos, excluidores, vigilancia ambiental y educación, en 2026 registramos 30 nidos exitosos y 63 polluelos.
Lola nació en 2025 en uno de los nidos de chorlito nevado (Anarhynchus nivosus) que protegimos en las playas de Ensenada. Cuando todavía era una cría, le colocamos anillos de colores para poder identificarla.
Un año después, regresó al Estero de Punta Banda y puso dos nidos exitosos. Uno de ellos quedó expuesto a las mareas altas, por lo que nuestro equipo levantó una barrera con sacos tubulares de arena para evitar que el agua alcanzara los huevos.
La historia de Lola muestra lo que puede ocurrir cuando protegemos a esta especie nido por nido: una cría sobrevive, vuelve al lugar donde nació y forma una nueva generación.
Una especie amenazada en playas urbanas
El chorlito nevado es un ave amenazada en México. Anida directamente sobre la arena, en pequeñas depresiones de arena que pueden pasar inadvertidas. En Ensenada, además, comparte playas urbanas con personas, vehículos y animales de compañía.
“Lo que está en juego para el chorlito es su hábitat. Ellos anidan aquí en Ensenada, anidan en playas que son urbanas, utilizadas comúnmente para recreación, entonces están constantemente coexistiendo con las personas”, explicó Samantha Soleno Montes, monitora y técnica de campo de Pronatura Noroeste.
Entre las principales amenazas están los automóviles, motocicletas y cuatrimotos que ingresan a la playa, así como los perros sin correa. Estos pueden perseguir a las aves adultas y provocar que se alejen de sus crías.
“Si el padre deja al pollito, puede morir de frío porque no se regulan (su temperatura corporal) y también pueden causarles un estrés muy grande”, indicó.
Proteger huevos, acompañar crías
Durante la temporada reproductiva recorremos Playa Pacífica, Playa Militares y el Estero de Punta Banda para localizar nidos, evaluar riesgos y dar seguimiento a huevos y polluelos.
Cuando es necesario, colocamos cercos, señalización y excluidores, estructuras que permiten la entrada y salida del chorlito, pero reducen el acceso de perros y otros depredadores. En 2026 también protegimos cuatro nidos con sacos tubulares de arena y contamos con un vigilante ambiental que orientó a visitantes y reportó infracciones.
“Lograr un nido exitoso, es el primer paso. El siguiente reto es lograr que los polluelos sobrevivan hasta que puedan volar”, señaló Julián García Walther, coordinador del Laboratorio de Aves.
Resultados que vuelven a la playa
Los resultados de esta temporada muestran un avance. En 2025 registramos 16 nidos exitosos y 33 polluelos. En 2026 duplicamos los nidos exitosos, al alcanzar 30, con 63 crías. El aumento fue de 87.5% en nidos exitosos y de 90.9% en polluelos.
También duplicamos el número de crías marcadas con anillos de colores: este año fueron 38. Gracias a estos códigos podemos reconocer a cada individuo y saber si sobrevive y regresa.
Adán Benjamín Mendoza Gastélum, técnico de campo, observó esta temporada aves nacidas el año anterior en Playa Pacífica.
“Nos tocó ver pollos que habían nacido la temporada pasada y que regresaron a intentar poner su nido. Eso también es un logro”, relató.
Además del trabajo de campo, realizamos actividades de educación ambiental en escuelas y eventos. Samantha y Benjamín han observado que más visitantes ya reconocen a la especie y comprenden el significado de los cercos.
“Ya nos platican desde la perspectiva de que ya ubican al chorlito. Parece que se ha avanzado en esa percepción y conciencia de la gente sobre esta especie”, subrayó Benjamín.
Este trabajo de conservación es posible gracias a la colaboración y el respaldo de Fundación Manfred Hermsen Stiftung, Pro Esteros, Pajareando y Conservando, Pacífica at Ensenada Bay, la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de Ensenada, la Iniciativa Humedales Costeros y la regidora Raquel E. Manríquez Peña, del XXV Ayuntamiento de Ensenada.
Su apoyo contribuye a mantener el monitoreo, la protección de nidos y polluelos, la vigilancia y las acciones de educación ambiental que realizamos para favorecer la recuperación del chorlito nevado en las playas de Ensenada.
La comunidad también puede salvar al chorlito nevado
La comunidad puede ayudarnos a evitar que el chorlito nevado desaparezca de las playas de Ensenada. Cada vehículo que permanece fuera de la arena, cada perro que camina con correa y cada cerco respetado reduce una amenaza para sus huevos y crías.
“Necesitamos de la ayuda de la comunidad en reconocer al chorlito nevado como el ave con la cual compartimos nuestro hogar y que ellos necesitan lo mismo que nosotros: playas tranquilas y seguras, sin tránsito de vehículos”, recalcó Julián García.
También puedes sumarte a los esfuerzos de conservación que hacen posible proteger sus nidos y acompañar a esta especie durante su temporada reproductiva. Tu apoyo contribuye a que podamos seguir cuidando las playas que el chorlito nevado necesita para sobrevivir.
Cada nido protegido puede convertirse en una cría que sobreviva, regrese y forme una nueva generación. Ayúdanos a que el chorlito nevado siga regresando a Ensenada. La conservación se construye nido por nido, y también depende de ti.