Desde finales de marzo y hasta agosto, reforzamos el monitoreo en Ensenada para proteger nidos y promover la participación social en la conservación de esta especie amenazada
La temporada 2026 de anidación del chorlito nevado ya dio inicio en las playas de Ensenada y a través de nuestros monitores y voluntarios en Pronatura Noroeste redoblamos esfuerzos para proteger sus nidos y fortalecer la conciencia sobre la importancia de conservar el hábitat de esta especie que enfrenta múltiples amenazas para reproducirse.
Desde finales de marzo y hasta mediados de agosto, nuestro equipo realiza recorridos a pie en la playa Pacífica (que incluye las playas Militares, Pacífica y Conalep) y el estero de Punta Banda para ubicar, registrar y dar seguimiento a nidos que, por su naturaleza, son altamente vulnerables, ya que se encuentran a ras de suelo, apenas visibles en la arena.
“Durante la temporada reproductiva realizamos monitoreos constantes para observar a los chorlitos, identificar parejas y ubicar sus nidos. A partir de ahí, les damos seguimiento para conocer su desarrollo”, explicó Francisco Rafael Monje Herrera, vigilante ambiental y monitor en Ensenada.
Monitoreo y voluntariado que hacen la diferencia
El trabajo en campo lo realizamos con un equipo base de tres personas, al que se suman voluntarias y voluntarios que fortalecen cada jornada. En conjunto, hemos logrado mantener un monitoreo continuo desde 2023, lo que nos permite conocer mejor el comportamiento de la especie y sus tendencias poblacionales.
Agradecemos a todas las voluntarias y voluntarios que forman parte de este esfuerzo, quienes donan su tiempo y compromiso en las acciones de conservación del chorlito nevado. Cada persona aporta sus propios saberes, experiencias y habilidades, enriqueciendo un proyecto que se construye desde la diversidad y la colaboración.
Este trabajo también es posible gracias a la suma de aliados y organizaciones comprometidas con la conservación, como Pacifica at Bay, Pajareando y Conservando, Ecología del Ayuntamiento de Ensenada, Pro Esteros y Humedales Costeros. Asimismo, reconocemos el valioso apoyo de la fundación Manfred Hermsen Stiftung, que impulsa el desarrollo de esta temporada de monitoreo.
Tan solo en los últimos años, hacia el cierre de la temporada, hemos registrado entre 80 y 90 individuos en playas como Conalep, uno de los puntos de concentración para la especie en la región.
Además del monitoreo, impulsamos módulos informativos en playas, escuelas y espacios comunitarios para acercar a las personas al chorlito nevado. La respuesta ha sido positiva porque cada vez más visitantes reconocen la especie y adoptan medidas para evitar afectarla.
“Muchas de las personas que acuden desconocían que el chorlito está en nuestras playas, una vez que le hablamos de ellos y que ven fotos del ave, quedan enamoradas. El chorlito es una especie muy carismática, está muy bonita, y es lo que principalmente les llama la atención a las personas”, comentó Monje Herrera.
Una especie en riesgo que necesita de todos
Según la NOM 059, el chorlito nevado está catalogado como especie amenazada en México. Entre los principales riesgos que enfrenta están la pérdida de hábitat, el aumento de visitantes en playas que son sitios de anidación, además de la presencia de mascotas sin control y la contaminación de sus hábitats.
A pesar de ello, las expectativas para esta temporada son positivas. La continuidad del monitoreo, sumada a una mayor conciencia social, abre la posibilidad de que más nidos logren salir adelante.
Proteger al chorlito nevado es una responsabilidad compartida. Acciones simples como caminar por la línea de playa, evitar las dunas, mantener a las mascotas con correa y no dejar basura pueden marcar la diferencia entre la vida y la pérdida de una nidada, destacó nuestro monitor.
Para que esta especie de ave tan carismática siga llegando a nuestras playas necesitamos respetar sus zonas de anidación. Comparte esta información y conviértete en aliado de una especie que lucha por sobrevivir.