Con la Primera Reunión Regional del Sistema Motus en Latinoamérica reunimos a especialistas de distintos países para fortalecer el monitoreo de aves migratorias, formar nuevos líderes regionales y cerrar los vacíos de información que limitan su conservación.
Hace apenas seis años, México no tenía una sola estación de la red internacional Motus. Hoy, nuestro país forma parte de una infraestructura científica que crece de manera acelerada y que está transformando el conocimiento sobre las rutas migratorias de las aves en el continente.
En Pronatura Noroeste contribuimos a ese cambio desde hace cinco años. Lo que comenzó con la instalación de estaciones de telemetría automatizada en el noroeste de México se consolidó hasta convertirnos en un referente nacional para el marcado y seguimiento de aves migratorias mediante el Sistema Motus.
Ese liderazgo nos llevó a coordinar, junto a la organización Colombiana Selva, la Primera Reunión Regional del Sistema Motus en Latinoamérica, en modalidad virtual, un espacio para compartir conocimientos, identificar retos y llenar necesidades de conocimiento para expandir esta tecnología en la región. Más de 100 personas de distintos países latinoamericanos se unieron a este encuentro.
“Tenemos ya cinco años con el proyecto de Motus. Hemos estado instalando estaciones de telemetría automatizadas en todo el noroeste y, sin querer, nos volvimos los líderes en toda la región y en México de estas instalaciones, del marcado de aves y su rastreo”, explicó Julián García Walther, nuestro coordinador del Laboratorio de Aves.
Fortalecer la red donde más falta hace
El Sistema Motus es una red internacional de investigación colaborativa que utiliza radiotelemetría automatizada para rastrear pequeños animales, como aves, murciélagos e insectos. Actualmente cuenta con 2,412 estaciones distribuidas en 34 países y ha permitido marcar 65,301 aves de 492 especies.
A pesar de su crecimiento, la red aún enfrenta un reto importante en Latinoamérica.
Cada año, millones de aves migratorias recorren miles de kilómetros entre Norteamérica y sus sitios de invernación en México, Centroamérica y Sudamérica. Aunque muchas de ellas son marcadas con radiotransmisores en Estados Unidos, Canadá y cada vez más en Latinoamérica, una parte importante de su recorrido sigue ocurriendo en territorios donde aún existen pocas estaciones capaces de detectar sus transmisores.
“Si no hay estaciones Motus que las detecten en esos sitios se está perdiendo la mitad de sus viajes, la mitad de su información. Esas zonas del sur son un vacío de información y precisamente son los sitios donde las aves pasan más tiempo, sus zonas de invernada”, señaló García Walther.
Cerrar esos vacíos permitirá comprender con mayor precisión cómo utilizan las aves los distintos ecosistemas durante su migración y generar información científica útil para orientar acciones de conservación en todo el continente.
Una comunidad latinoamericana para hacer crecer Motus
Además de presentar el funcionamiento de la tecnología Motus y sus aplicaciones en investigación y conservación, la reunión tuvo como objetivo escuchar a quienes impulsarán la expansión de la red en sus propios países.
A través de dinámicas participativas, especialistas de distintos lugares de Latinoamérica compartieron qué conocimientos necesitan, qué especies buscan estudiar y qué tipo de materiales consideran más útiles para fortalecer sus proyectos.
“Logramos captar la atención de una masa crítica de latinoamericanos que antes no sabían que Motus existía. También identificamos personas que pueden convertirse en los nuevos campeones Motus en sus regiones e iniciamos el camino para que desarrollen su propio conocimiento y la red siga creciendo de manera independiente”, destacó el investigador.
El interés proviene principalmente de países de Centroamérica y Colombia, una región estratégica porque concentra el paso de millones de aves migratorias. Se han sumado cada vez más expertos Perú, Ecuador y Chile, países con una enorme riqueza biológica y un creciente interés por incorporar esta tecnología a sus investigaciones.
Como parte de este esfuerzo ya realizamos un taller presencial en Oaxaca, donde instalamos nuevas estaciones para fortalecer el monitoreo en el Istmo de Tehuantepec, uno de los corredores migratorios más importantes del continente.
Más estaciones, mejores decisiones para conservar las aves
La expansión de Motus no solo incrementa el número de antenas instaladas. También fortalece la capacidad de responder preguntas científicas que antes eran imposibles de contestar.
Con una red más amplia será posible conocer con mayor detalle las rutas migratorias, identificar áreas clave para la alimentación y el descanso de las aves y comprender qué condiciones necesitan para sobrevivir durante sus largos desplazamientos, destacó Julián García.
“Conforme crece la red Motus en todo el continente estamos llenando esos vacíos de detección que existen en lugares críticos. Mientras más aves se detectan, mayor es nuestra habilidad de responder preguntas desde la escala local hasta la regional y entender qué necesitan las aves en esos sitios”, afirmó.
Para mantener este impulso, acordamos realizar reuniones regionales cada tres meses, incorporando especialistas con experiencia en distintas áreas para ampliar las oportunidades de capacitación y fortalecer la colaboración entre países.
La conservación de las aves migratorias depende de la cooperación internacional. Ningún país puede seguir por sí solo el viaje completo de especies que cruzan fronteras todos los años. Por eso, fortalecer una red colaborativa como Motus significa construir conocimiento compartido para proteger un patrimonio natural que pertenece a todo el continente.
En Pronatura Noroeste seguiremos impulsando alianzas, ciencia colaborativa y capacitación para que cada nueva estación Motus instalada en Latinoamérica ayude a completar el mapa de las migraciones y fortalezca la conservación de las aves.
Estas acciones son posibles gracias al valioso apoyo de Birds Canada, ConservaAves y Global Affairs Canada, aliados estratégicos que impulsan el fortalecimiento de la ciencia colaborativa y la conservación de las aves migratorias en América Latina. Su respaldo contribuye a ampliar la red Motus y a generar conocimiento para proteger la biodiversidad del continente.
Cada nueva estación de Motus instalada ayuda a completar el mapa de las migraciones. Si quieres conocer más sobre nuestro trabajo y contribuir a fortalecer la conservación de las aves en todo el continente, síguenos en nuestras plataformas y forma parte de esta red que conecta ciencia, colaboración y naturaleza.