A pesar de los impactos por la construcción de presas y derivaciones de agua en los últimos 100 años, el Delta del Río Colorado sigue siendo de gran importancia para la conservación de la biodiversidad y para la economía de la región. A lo largo de 10 años de esfuerzos para la conservación de este ecosistema, Pronatura Noroeste AC ha promovido el interés, apoyo y participación de agencias de gobierno, usuarios locales, la comunidad indígena Cucapá y asociaciones civiles, con una base científica sólida y desarrollando los mecanismos legales necesarios para su implementación.

Una parte crítica del programa han sido los esfuerzos por garantizar que una parte del flujo del río se destine al mantenimiento de sus humedales. Para esto, hasta el momento hemos adquirido 160 hectáreas de derechos de riego, que equivalen a 1.6 millones de m3 por año asignados a perpetuidad a los humedales del delta.
En Baja California negociamos la asignación del 30% del efluente de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Arenitas para la restauración del Río Hardy. Esto representa un flujo de 800 litros por segundo, lo que aumenta el volumen del cauce del Río Hardy en un 100%.

En Sonora hemos trabajado en un grupo binacional para asegurar que se mantenga el flujo de retorno agrícola que alimenta La Ciénaga de Santa Clara, la marisma más importante del Desierto Sonorense. La participación comunitaria ha permitido reforestar más de 50 hectáreas de bosques con plantas nativas y re-establecido 600 hectáreas de humedales.

Estos esfuerzos se han fincado en un fuerte componente de gestión con las agencias de gobierno, en particular con la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Internacional de Límites y Aguas. Esto ha permitido generar un marco de trabajo para encontrar soluciones innovadoras para la protección de humedales y ríos del Noroeste de México.

A pesar de los impactos por la construcción de presas y derivaciones de agua en los últimos 100 años, el Delta del Río Colorado sigue siendo de gran importancia para la conservación de la biodiversidad y para la economía de la región. A lo largo de 10 años de esfuerzos para la conservación de este ecosistema, Pronatura Noroeste AC ha promovido el interés, apoyo y participación de agencias de gobierno, usuarios locales, la comunidad indígena Cucapá y asociaciones civiles, con una base científica sólida y desarrollando los mecanismos legales necesarios para su implementación.

Una parte crítica del programa han sido los esfuerzos por garantizar que una parte del flujo del río se destine al mantenimiento de sus humedales. Para esto, hasta el momento hemos adquirido 160 hectáreas de derechos de riego, que equivalen a 1.6 millones de m3 por año asignados a perpetuidad a los humedales del delta.
En Baja California negociamos la asignación del 30% del efluente de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Arenitas para la restauración del Río Hardy. Esto representa un flujo de 800 litros por segundo, lo que aumenta el volumen del cauce del Río Hardy en un 100%.

En Sonora hemos trabajado en un grupo binacional para asegurar que se mantenga el flujo de retorno agrícola que alimenta La Ciénaga de Santa Clara, la marisma más importante del Desierto Sonorense. La participación comunitaria ha permitido reforestar más de 50 hectáreas de bosques con plantas nativas y re-establecido 600 hectáreas de humedales.

Estos esfuerzos se han fincado en un fuerte componente de gestión con las agencias de gobierno, en particular con la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Internacional de Límites y Aguas. Esto ha permitido generar un marco de trabajo para encontrar soluciones innovadoras para la protección de humedales y ríos del Noroeste de México.

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