• Como resultado de las estrategias, tan sólo en el municipio de Culiacán, Pronatura Noroeste cuenta con un área de conservación de 6 mil 500 hectáreas.

Ensenada, Baja California a 13 de diciembre de 2016.- Mediante el Programa de Conservación de Tierras Privadas y Sociales, Pronatura Noroeste, organización ganadora del Premio al Mérito Ecológico 2016, implementa diversas herramientas jurídicas para la preservación de sitios naturales en Sinaloa, estrategias que la asociación ha desarrollado en esta entidad desde 2004.

Juan Carlos Leyva Martínez, coordinador de Pronatura Noroeste en Sinaloa, comunicó que actualmente los esfuerzos del programa se centran principalmente en la Península de Lucenilla −sitio con una extensión de 6 mil 500 hectáreas−, en Pichihuila y Bahía Santa María.

Tenemos programa de monitoreo, tenemos presencia en los sitios, personal haciendo recorrido de vigilancia y estableciendo señalización para que se conozca que es una reserva; organizamos talleres con actores clave de los sitios, con el gobierno del estado y el municipio, para promover que son sitios bajo un esquema de protección privado”, explicó.

Detalló que el Programa de Conservación de Tierras consiste en la implementación de estrategias legales para la adquisición o administración de predios ejidales o privados, con lo que se busca ganar áreas para su protección, manejo o restauración.

 

Estrategia legal a favor de la conservación

Entre las herramientas jurídicas a las que ha recurrido Pronatura Noroeste para incrementar las áreas de conservación en Sinaloa, está la servidumbre ecológica, que consiste en un acuerdo de voluntades entre los propietarios y la organización y contempla medidas de manejo.

Tal es el caso de la Península de Lucenilla, localizada en el municipio de Culiacán, que representa el primero de los frutos del Programa de Conservación de Tierras Privadas y Sociales en Sinaloa, y más recientemente el humedal Ensenada Pabellones, una propiedad de 679 hectáreas localizada en uno de los sitios más importantes de refugio de aves playeras y acuáticas.

Juan Carlos Leyva informó que otras herramientas utilizadas han sido el comodato y la adquisición de predios, sin embargo, en ninguno de los casos la estrategia jurídica se detiene cuando Pronatura Noroeste obtiene los derechos sobre el sitio, por el contrario, se mantiene la búsqueda de decretos gubernamentales que garanticen su protección.

Ejemplo de ello ha sido Valle de Santa María, donde Pronatura Noroeste ha adquirido predios desde 2006 para destinarlos a la conservación, y posteriormente logró que algunos terrenos se certificaran como Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Con eso ya se convierte en un refuerzo más, no solamente es un predio adquirido por Pronatura Noroeste para la conservación sino que está validado por el gobierno federal como parte de sus políticas públicas”, destacó Juan Carlos Leyva.

Ya sea por sus características ecológicas, los servicios ambientales que brindan, su integridad con el paisaje o por existir algún tipo de amenaza que pone en riesgo su conservación, la protección de los sitios que se seleccionan como parte del Programa de Conservación de Tierras Privadas y Sociales, es esencial.

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