Por Joel Cosío
Nota tomada de www.conacytprensa.mx
Publicada el 5 de julio de 2016

La Paz, Baja California Sur. 5 de julio de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Investigadores del Laboratorio de Aves de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), en colaboración con Pronatura del Noroeste, A. C., están desarrollando un mecanismo de sustentabilidad con base en investigación científica para la conservación de aves.


Los estudios en el laboratorio han generado una base de datos que da certeza de las condiciones naturales favorables para desarrollar el aviturismo en el estado y han generado el conocimiento para capacitar a pobladores como guías especializados en detectar e identificar aves de interés.

“El conocimiento científico generado en el Laboratorio de Aves es transferido a las comunidades rurales por medio de los programas de Pronatura para impulsar el ecoturismo, generando una actividad amigable con el medio ambiente y económicamente viable”, mencionó el doctor Roberto Carmona Piña, profesor e investigador del Laboratorio de Aves, especializado en ecología de aves acuáticas y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Dr. Roberto Carmona Piña

En el estado, el aviturismo es una actividad económica que poco a poco se ha integrado a la cartera de servicios turísticos en destinos consolidados, como Los Cabos y los pueblos mágicos: Todos Santos y Loreto, en donde llegan turistas extranjeros, principalmente de Estados Unidos, para practicarlo.

La derrama económica que se produce a través de esta actividad llega directamente a las comunidades rurales que ofrecen el servicio guía e indirectamente a distintos prestadores de servicios como hoteleros y restauranteros.

“El punto medular es dar una alternativa a la gente: ‘No perturbes el ambiente, a cambio obtendrás un equivalente económico por esta vía del aviturismo’”, continuó el investigador.

La Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP), la instancia internacional más importante para la conservación de aves playeras, considera alrededor de noventa lugares de importancia en el continente americano: cuatro en Baja California Sur.

Investigación básica aplicada para la conservación de aves

Los estudios de las aves consisten en monitoreos, censos y análisis de las características biológicas, los cuales permiten a los especialistas conocer el estado general de las poblaciones de especímenes y diseñar modelos de distribución y de abundancia.

De esta forma, han sentado las bases para gestionar proyectos de conservación ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), principalmente relacionados con aves endémicas de Baja California Sur.

“En el laboratorio realizamos monitoreos quincenales y mensuales, varía dependiendo la especie y temporada, realizamos recorridos e identificamos puntos fijos para especies críticas o difíciles de ver, en donde contamos el número de ejemplares por oído y por vista; posteriormente, a través de sonidos atraemos a las aves para corroborar el total de aves y especies”, mencionó Roberto Carmona Piña.

Las investigaciones se han concentrado en las poblaciones de aves del complejo lagunar Ojo de Liebre, en Guerrero Negro, y Laguna San Ignacio, en el municipio de Mulegé, sobre casi la totalidad de la costa del Pacífico occidental de Baja California Sur, la cual incluye Bahía Magdalena, en el municipio de Comondú, y el Oasis de La Poza de Todos Santos, en el municipio de La Paz.

El laboratorio tiene registros de alrededor de cuatrocientas cincuenta especies de aves en Baja California Sur, de las cuales sobresalen tres especies endémicas: el colibrí de Xantus (Hylocharis xantusii) conocido como chupaflor peninsular, la mascarita peninsular (Geothlypis beldingi) y el cuitlacoche peninsular (Toxostoma cinereum).

La mascarita peninsular, una especie en riesgo

El estudio de la mascarita peninsular en el oasis de La Poza de Todos Santos ha sido particularmente relevante, a causa de que la especie pertenece a un ecosistema potencialmente vulnerable ante la intrusión de la actividad humana, y los estudios han generado conocimiento para su conservación.

Datos del Laboratorio de Aves estiman una población de entre mil a dos mil quinientas mascaritas peninsulares que habitan en cinco mil hectáreas propias de los oasis de Baja California Sur.

“Los datos que el doctor Roberto Cardona ha generado nos permiten saber cuántos individuos (mascarita peninsular) lograron censar dentro del oasis y nos permite conocer cómo podemos protegerlo”, mencionó el representante legal de Pronatura Noroeste, Sergio González Carrillo.

Datos del programa de las Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICAS) en México, el cual es un esfuerzo interinstitucional para identificar los lugares de mayor importancia para las aves en el país, indican que Baja California Sur es el estado que posee más sitios de interés.

“A la par de la investigación, en Pronatura estamos realizando la parte técnica y de gestión para lograr un área de refugio de la mascarita peninsular en la poza de Todos Santos de acuerdo a la ley de Semarnat, la cual nos permite conservar especies a través de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA)”, continuó González Carrillo.

El representante de Pronatura afirmó que por medio de los programas de acercamiento del conocimiento a la comunidad, los pobladores de Todos Santos ha externado su interés por la mascarita peninsular para convertirla en un ave emblemática del pueblo mágico.

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